lunes, 26 de diciembre de 2016

Utterances, Linear Obsessional



El cuarto disco de las recopilaciones anuales del sello inglés "Linear Obsessional". Cada pista dura exactamente 2 minutos y en esta ocasión el tema principal es la voz humana
112 pistas de artistas sonoros de todo el mundo explorando diversas maneras de aproximarse al "primer instrumento".
El tema 53 es el de mi autoría: Paco Rossique - Mantles 8 disolitude 

lunes, 19 de diciembre de 2016

sábado, 17 de diciembre de 2016

Está amaneciendo

Está amaneciendo
y se disipa la niebla,
y retoñan alas en las palabras,
y nacen alondras que anidarán
en el silencio de las ramas.
Ni otras vidas,
ni otras muertes,
ni tan siquiera el hastío,
han hecho posible que el verbo
deje de crecer para inmolarse
con las uvas de cenizas
que se apilan en la razón.
Ni la existencia,
ni el holocausto,
ni tan siquiera el Exultet,
han cerrado las heridas abiertas
en el costado de la vigilia pascual
que discurre en los espejos
donde flamea el cirio sagrado.
Pronto romperá el alba en la mirada
y, entre el profundo océano
de la garganta desolada
y el cielo gris de la memoria,
volverá a germinar la sombra
con la luz radiante de la mañana.

© José A. Socorro-Noray


De la sombra del dia anterior I, 2011 - Paco Rossique

Ver en este mismo blog

viernes, 16 de diciembre de 2016

Pronto


domingo, 11 de diciembre de 2016

Totum Revolutum , Magda Lázaro

Totum Revolutum




Galería de Arte Magda Lázaro 18 Noviembre 2016- 13 Enero 2017

Centro Cultural de Guía de Isora : 21 Enero - 24 Febrero 2017

miércoles, 7 de diciembre de 2016

2 Minutos 001

Comienzo con esta pieza una serie de obras sonoras de duración de 2 minutos, acompañadas de una imagen de la Serie Pictórica "Del sonido consciente".

Los súbditos aullantes, Paco Rossique 2016

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Palabras Menhires en Ars Sonora, RNE, Radio Clásica


Ars Sonora - Paco Rossique y "Palabras Menhires"
Conversamos con el artista Paco Rossique (nacido en Tetuán -Marruecos-, y residente desde sus su niñez en Las Palmas de Gran Canaria) acerca de su trabajo multidisciplinar, con motivo de la exposición "Palabras Menhires" -presentada en la Sala Minerva del Círculo de Bellas Artes de Madrid entre los meses de septiembre y noviembre de 2016-.
La mencionada exposición incorpora collages apropiacionistas, poesía visual y, desde luego, sonidos -que nos sirven, a lo largo del programa, para jalonar un diálogo acerca de la vida y la obra de Rossique-. Siguiendo el texto que acompaña a esta muestra, "(N)os encontramos frente a una explicación muy personal de lo pictórico, cuyo rasgo más esencial sería el de crear, investigando, nuevas genealogías de la vanguardia que compliquen y revisiten su pasado, y a la vez den apoyo a un horizonte por venir que únicamente podrá ser productivo desde la consideración de un futuro artístico abismado en la complejidad del presente y en la exhaustiva reconsideración de lo que vemos y escuchamos".
Recordamos también otros trabajos sonoros anteriores de Paco Rossique, en los que se reúnen experiencias próximas a la música acusmática, el paisajismo sonoro, la creación de situaciones e instrumentos imprevistos y muchos otros elementos que se integran en la compleja poética del autor.
-oOo-

jueves, 10 de noviembre de 2016

martes, 8 de noviembre de 2016

viernes, 14 de octubre de 2016

jueves, 13 de octubre de 2016

martes, 11 de octubre de 2016

Palabras Menhires en Madrid Artprocess

PALABRAS MENHIRES


circulobellasartes-1El Círculo de Bellas Artes de Madrid acoge la exposición del artista Paco Rossique,  titulada “Palabras Menhires”. Una muestra en la que el artista nacido en Tetuán, Marruecos, y residente desde sus su niñez en Las Palmas de Gran Canaria, presenta una nueva serie donde representación,  juego, interpretación y sonido, son partes fundamentales.



El trabajo de Pablo Rossique nos habla de su constante inconformismo, de un artista que busca la inteligencia del público, para dotar a su obra de todo sentido real. En lo referente a lo pictórico, su rasgo más esencial es el de crear, investigando, nuevas genealogías de la vanguardia que compliquen y revisiten su pasado, y a la vez den apoyo a un horizonte por venir que únicamente podrá ser productivo desde la consideración de un futuro artístico abismado en la complejidad del presente y en la exhaustiva reconsideración de lo que vemos y escuchamos. Los collages apropiacionistas, la poesía visual y los sonidos de Palabras Menhires aspiran a ser cómplices de nuestro bagaje personal, a interrogarnos a nosotros mismos y tratar de vislumbrar la verdad desde el engaño, desde el juego sutil del sonido, las palabras y las imágenes; nos emplazan a considerar la representación que se desprende de ese pentagrama icónico en cierto modo silente. La muestra podrá visitarse hasta el 6 de noviembre.

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jueves, 6 de octubre de 2016

Poema sobre "Secretos bajo la alfombra, la sombra"

Secretos bajo la alfombra, la sombra (2011)

Son las sombras de la noche
hundiéndose en lo más hondo del alma.
Es el recuerdo de la ausencia
desapareciendo entre las grietas del olvido.
Es la luz del amanecer
la que una y otra vez vuelve a alumbrar el sueño.
.
© José A. Socorro-Noray
6 de Octubre 2016

miércoles, 5 de octubre de 2016

martes, 4 de octubre de 2016

Palabras Menhires. Más fotos

 
 
 
 
 
 
 


Fotos: Francisco J. Pérez Chica

domingo, 2 de octubre de 2016

Palabras Menhires en el blog de Julio César Abad Vidal


Paco Rossique. Palabras Menhires.

De juliocesarabadvidal / 1 octubre, 2016


Paco Rossique. Concreta. 2012-2016. Instalación de setenta y ocho obras de la serie, realizadas entre 201 y 2016 (impresión sobre papel tela imprimada adherido a tabla, 20 x 20 cm c/u)

Paco Rossique. Palabras Menhires. Madrid, Círculo de Bellas Artes, del 20 de septiembre al 6 de noviembre de 2016. Comisario: Paco Rossique.

La exposición Palabras Menhires constituye una magnífico reencuentro con la obra de Paco Rossique, artista visual y sonoro nacido en Tetuán, Marruecos, en 1955, y residente desde sus dos años de edad en Las Palmas de Gran Canaria. Palabras Menhires está integrada por tres grupos de trabajo: una selección de setenta y ocho ejemplares de su extensa serie Concreta (con obras comprendidas entre 2012 y 2016), en primer lugar; por cuatro novelas ilustradas, todas ellas realizadas en 2016, cuyos títulos rezan: Del Sonido consciente, De la tenacidad casual, Retrato de lo indecible y De la extinción de los juguetes, en segundo lugar; y, finalmente, por una obra sonora realizada ex profeso para esta muestra: Palabras Menhires. Estancias (asimismo, creada en 2016). Esta última es una creación sonora, en siete cortes, consistente en la yuxtaposición de grabaciones realizadas por el propio autor y de la ejecución de apuntes al piano, interpretados por el propio artista[1].


Vista de la exposición con una selección de páginas de las novelas ilustradas Del Sonido consciente y De la tenacidad casual, en los términos superior e inferior, respectivamente

Una introducción a los mundos visuales de Paco Rossique

La obra de Francisco Rossique se construye en un territorio fronterizo entre escritura y pintura, entre pintura e ilustración, en el intersticio que crean las disciplinas, como las palabras que presentan doble significado y cuya conciencia de ambos a un tiempo desencadena un procedimiento sorpresivo, a menudo humorístico. En su caso, la figuración acecha la narración, vedada para muchos otros artistas por voluntad propia. La de Rossique es una obra que enlaza con algunos comportamientos artísticos de los años setenta y ochenta en España. Su obra se emparenta, así, con algunas de las características de la producción de, entre otros, Guillermo Pérez Villalta, Carlos Franco o Chema Cobo. No sólo por su grafismo, sino por ese aire temático que conduce al humorismo y la presentación de las obras como las páginas miniadas de un viejo, aunque actual, códice del disparate.

En muchas de las composiciones de Rossique, la presencia de palabras es conspicua. Generalmente establecen éstas juegos y hallazgos significativos que se consiguen al apurar, forzar o pervertir su rigurosidad fonética, o bien mediante el desvelamiento de dobles sentidos. Un procedimiento humorístico popular que fue explotado por el dadaísmo y fundamentalmente por Marcel Duchamp y Francis Picabia tanto en los títulos de sus obras como, a menudo, en la superficie misma de sus representaciones. Asimismo, podríamos encuadrar la obra de Rossique en la corriente denominada figuración narrativa, una práctica que se desarrolló en Europa durante la década de los sesenta, muy especialmente en París, como un intento de reintroducir la figuración en las prácticas artísticas tradicionales después del imperio del Expresionismo abstracto (como se denominó en Estados Unidos), Tachismo (en Francia), o Informalismo (como en España) que había tenido lugar desde la Segunda Guerra Mundial.

La evocación o reflexión en torno a las prácticas de la figuración narrativa constituye un buen instrumento de penetración en la obra de Rossique. Sin embargo, no puede dejar de señalarse que los acontecimientos que narra Rossique no son susceptibles de ser desentrañados con facilidad. Sus escenarios, personajes y acciones presentan tal ambigüedad que precisan de una prolongada atención y reflexión para convencer a su lector de que han podido ser descifrados. Sus representaciones no parecen remitir a suceso concreto alguno que pretendan glosar, o parodiar. Son, acaso, como las páginas arrancadas de un libro del que conocemos su integridad y cuyo discurso resulta inexpugnable, aunque es posible advertir cierto aire de familia que parece relacionar sus imágenes con un contenido melancólico, el del deseo insatisfecho o el de una endémica falta de comunicación.

Como si se tratara de vetustas hojas arrancadas de libros viejos, las imágenes de Rossique presentan contornos nítidos sobre un fondo de cromatismo escaso, que mayoritariamente semeja al de las páginas ajadas, un soporte orgánico cuyo color recuerda, asimismo, al de la madera, sobre la que dispone sus composiciones. Su modo de componer es abrupto, no existe una clara gradación atmosférica entre figura y fondo. Más recuerda a una yuxtaposición forzada, como ocurre con el collage, procedimiento que Rossique cultiva con singular fortuna creando unas obras que apelan a uno de los clásicos del género: la obra de Max Ernst, La femme 100 têtes. Publicada en París en 1929. La femme 100 têtes (que podría traducirse como La mujer de las cien cabezas, o como La mujer sin cabeza, debido a la proximidad fonética entre cent, “cien” ysans, “sin”) constituye la primera de las novelas-collage confeccionadas por Ernst, género al que pertenece, asimismo su Une semaine de bonté (Una semana de bondad, París, 1934). En ambas satiriza Ernst el gusto sensiblero “clase media” mediante la distorsión formal de los personajes o su hibridación con criaturas no humanas. La mezcla de anatomías humanas y cabezas animales que se produce en los collages de Rossique, conduce a contenidos propios de la literatura fantástica y del juego surrealista. Y tal y como procedía Ersnt, Rossique parte de material gráfico de ilustraciones o estampas de otros autores, que desmiembra para posteriormente ensamblar, difiriendo su configuración y significado originales. Un procedimienro, por ejemplo, similar al ensayo, precisamente, por Ernst, quien en Une semaine de bonté, se sirvió de ilustraciones adulteradas por él mismo de Les damnés de Paris, de Jules Mary (París, 1883).

La obra de Rossique parece dirigirse al placer del juego que se experimenta con la producción. Lo abrupto de sus configuraciones no se emite desde un enconado rechazo, o desde la desesperación, sino que parece hermanarse con las virulentas experimentaciones que realizan los niños para alcanzar la sabiduría de la capacidad de sus fuerzas, o los movimientos dolorosos que hacemos con aquellos miembros que habían perdido momentáneamente su vitalidad. O las piruetas con que sueña un tullido. Muchas de sus obras presentan a personajes tendidos o en pie sobre plataformas o instrumentos móviles. Son impelidos a moverse de un modo que no controlan, estando, como están, en realidad, detenidos. Otros personajes portan una vestimenta que se constituye en una barca de remos, o visten casamatas. O, quizá, más apropiadamente, estos personajes se constituyan en distorsiones híbridas entre lo humano y el caracol, salvo que en lugar de un caparazón, les cobija y arrastran sendas casamatas. Los laberintos, que Plinio consideraba “las obras más portentosas del dispendio humano” (Historia natural, XXXVI), constituyen, muy elocuentemente, uno de los temas predilectos de Rossique.

Sobre Del Sonido consciente, De la tenacidad casual, Retrato de lo indecible y De la extinción de los juguetes. Y de Concreta


Cuarta de las páginas de la novela ilustrada Del sonido consciente. 2016, técnica mixta y collage sobre papel tela adherido a tabla, 23 x 19,7 cm

La integridad de las páginas que conforman estas cuatro “novelas ilustradas”, todas ellas realizadas en 2016, presenta los elementos más destacados de la estética de la obra gráfica y pictórica de Rossique anteriormente señalados[2]. Cada una de estas páginas se presenta enmarcada de manera homogénea y acompañada con una cartela en la que se ofrece al espectador el aspecto literario de estas creaciones icónico-verbales. Del mismo modo, han sido reproducidas en su totalidad en un catálogo publicado con ocasión de la exposición. Paco Rossique. Palabras Menhires (Madrid, Círculo de Bellas Artes, 2016). Las 23 páginas de Del Sonido consciente, las 21 de De la tenacidad casual, las 23 de Retrato de lo indecible y las 21 de De la extinción de los juguetes, han sido reproducidas en la pp. 13-28, 33-43, 44-56 y 60-72, respectivamente. Estas páginas presentan uno de estos dos formatos: 32 x 23 cm y 23 x 19,7 cm. Para su confección, Rossique procede a la yuxtaposición de imágenes de una enciclopedia icónica visual que ha confeccionado con los años. Imágenes que imprime sobre papel tela para, con posterioridad, proceder a emisiones pictóricas sirviéndose de técnica mixta y del empleo del collage.


Homenaje a Ñ. 2016, papel tela adherido a tabla, 20 x 20 cm

Concreta, una serie abierta por Rossique en 2012, ha alcanzado en la actualidad los tres centrares de obras [3]. Constituida por obras impresas sobre papel tela de 20 x 20 cm c/u, la serie se constituye en un intensivo trabajo de poesía visual, en la que Rossique abunda en juegos de palabras y en jeroglíficos de carácter humorístico. Como ocurre en las cuatro novelas ilustradas, en la que es constante, la reflexión sobre la Música se halla, con frecuencia, presente en este extenso cuerpo de trabajo. Algunas de las obras, como la aquí reproducida, presentan sobre una imagen el signo que identifica en la parte superior la letra eñe. Rossique señala con este procedimiento pares de palabras que existen en la lengua española, en las que cambiando la letra ene por la eñe, concitan significados harto diferentes. Así ocurre con “mono”- “moño” (en la obra reproducida). Esta estrategia ha sido empleada, asimismo, en una imagen de un “cono” (en una obra sin título, de 2102), o de una “tina” (asimismo, de 2012).

Notas

[1] El álbum puede ser escuchado y descargado gratuitamente en su integridad en el siguiente enlace;http://pacorossique.bandcamp.com /álbum/palabras-menhires-estancias. En la página webhttps://pacorossique.bandcamp.com/, el lector puede escuchar nada menos que una docena más de los álbumes de creación sonora de Paco Rossique.

[2] Y que hemos extractado de nuestro primer acercamiento al artista: “Donde el humor no se acomoda”, enPaco Rossique. Relatos di-versos. Las Palmas de Gran Canaria, Galería Manuel Ojeda, 2004, pp. 3-5.

[3] En una edición limitada de cien ejemplares, Rossique publicó un álbum con 76 de las obras de la serie.Cfr. ROSSIQUE, Paco: Concreta. Las Palmas de Gran Canaria, Gas Editions, 2012.


sábado, 1 de octubre de 2016

Casa de los Coroneles

Los artistas Paco Rossique y Margo Delgado exponen en la Casa de los Coroneles

Presentan en las salas de este espacio, en Fuerteventura, sus series Palimpsestos y Poética del espacio, respectivamente, desde el viernes 30 de septiembre al 19 de noviembre 

La Casa de los Coroneles, cuando celebra el décimo aniversario de su reapertura como espacio para uso cultural, en el municipio de La Oliva, acogerá a partir de mañana, viernes 30, dos nuevas exposiciones a cargo de los artistas Paco Rossique y Margo Delgado, que se podrán visitar hasta el  19 de noviembre. Sus series llevan por título Palimpsestos y Poética del espacio, respectivamente. Una vez más el Gobierno, a través de su área de Cultura, promueve la exhibición de obra de artistas de las islas, en un espacio emblemático del patrimonio cultural, refrencia en las rutas turísticas de Fuerteventura.

Rossique, artista visual y sonoro, con una trayectoria de más de veinticinco años, cuyo trabajo comprende obra pictórica, murales, piezas de arte sonoro, esculturas, obra gráfica, artículos para revistas, libros de artista, ilustración de prensa y comisariado de exposiciones, tiene como uno de los elementos fundamentales de su trabajo el humor, ese humor algo refinado, aquel que no suele provocar carcajadas.
No es imposible -pero resulta enriquecedor-, apreciar las pinturas de Rossique unidas a sus títulos. Y ello porque los títulos no tratan de explicar cada obra, al menos en el sentido más habitual del término, pero guardan una relación que de cuando en cuando parece más evidente, como para indicarnos que sí, que sigamos buscando.
El conjunto se llama Palimpsestos y eso debe significar algo. Rossique ha recordado que los palimpsestos vienen de escribir sobre y entre líneas para aprovechar papiros o pergaminos, una práctica común en la Edad Media. En esta exposición tiene un aspecto metafórico. Lo importante no es siquiera si Rossique ha usado antiguos papeles para pintar, sino si ha pintado sobre algo inmaterial, sobre imágenes antes imaginadas, reescritas sobre nuestra memoria, piezas que indican que, sobre ese tenue pero seguro soporte del humor, podemos seguir lo que vemos, esas pinturas, con libertad para imaginar sobre ellas, aportando nuestras medidas y pesos corporales, nuestro conocimiento, nuestras experiencias.
La música es importante, aunque solo fuera porque marca un tiempo, algo que los cuadros no hacen, pero sí el recorrido ante ellos. Ambos elementos, el visual y el sonoro, funcionan de manera independiente, como independiente es cada cuadro en el conjunto. Pero algo impulsa a sentir que la reunión de todo ello en una exposición es la que la convierte en algo más que una sucesión de imágenes y de sonidos.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

martes, 27 de septiembre de 2016

sábado, 24 de septiembre de 2016



Más referencias en los medios a Palabras Menhires:

Infoenpunto

Guiarte

Comiendopipas

Cincuentopia

viernes, 23 de septiembre de 2016

Palabras Menhires en La Provincia


‘Palimpsestos’. Paco Rossique

palimpsestos casa coroneles fuerteventura
Acercarse al trabajo de Paco Rossique resulta al mismo tiempo de lo más sencillo y de lo más complejo. Si se acepta que uno de los elementos fundamentales en ese trabajo es el humor, – ese humor algo refinado, aquel que no suele provocar carcajadas-, se tiene ya un punto de partida para adentrarse en otros componentes, tal vez menos evidentes.
No es imposible -pero resulta enriquecedor-, apreciar las pinturas de Rossique unidas a sus títulos. Y ello porque los títulos no tratan de explicar cada obra, al menos en el sentido más habitual del término, pero guardan una relación que de cuando en cuando parece más evidente, como para indicarnos que sí, que sigamos buscando.
¿Dónde buscar, por cierto? Si alguien tiene suficiente capacidad de penetración psicológica, puede intentar buscar la música en la mente del mismo artista. Se promete un viaje interesante, aunque cabe dudar que resulte especialmente clarificador, si es claridad lo que se busca. Porque aún estando esos títulos en evidente relación directa con cada pintura, resulta una tarea muy ardua discernir lo que hay en ellos de reflexión premeditada y de ocurrencia inmediata, intuitiva, tal vez ni siquiera racionalizada.
El conjunto se llama Palimpsestos y eso debe significar algo. Rossique ha recordado que los palimpsestos vienen de escribir sobre y entre líneas para aprovechar papiros o pergaminos, una práctica común en la Edad Media. Así, una obra de San Jerónimo podía escribirse sobre una de Cicerón, por poner un ejemplo. Esto puede ser literal en este caso, pero en esta exposición tiene un aspecto metafórico. No parece muy necesario describir las múltiples facetas de la metáfora que cabe imaginar en lo escrito sobre lo escrito. O, más etimológicamente, de lo grabado sobre lo grabado.
Lo importante no es siquiera si Rossique ha usado antiguos papeles para pintar, sino si ha pintado sobre algo inmaterial, sobre imágenes antes imaginadas, por ejemplo. No es nada imposible; en gran medida es algo que hacemos con cierta frecuencia, muchas veces de forma casi inconsciente. Reescribimos continuamente sobre nuestra memoria y también actuamos y creamos nuevos dibujos sobre otros que hicimos tiempo atrás. Nuestras neuronas son numerosas, pero no infinitas.
Éstas no son dudas que deban generar el estupor, que paralicen. Más bien indican que, sobre ese tenue pero seguro soporte del humor, podemos seguir lo que vemos, esas pinturas, con libertad para imaginar sobre ellas, aportando nuestras medidas y pesos corporales, nuestro conocimiento, nuestras experiencias. Podemos llegar a cualquier lugar que para Rossique es tan insondable como los mundos cotidianos que ha vivido el artista en su estudio.
No se ha mencionado la música. Curiosamente, para muchos que los escucharon a través de la radio, Palimpsestos, la música, fue antes que Palimpsestos, los cuadros. Es un poco como quien ha mirado el catálogo y no ha escuchado la música. Sin embargo, la música es importante, aunque solo fuera porque marca un tiempo, algo que los cuadros no hacen, pero sí el recorrido ante ellos. Ambos elementos, el visual y el sonoro, funcionan de manera independiente, como independiente es cada cuadro en el conjunto. Pero algo impulsa a sentir que la reunión de todo ello en una exposición es la que convierte a ésta en algo más que una sucesión de imágenes y de sonidos.

Approaching the work of Paco Rossique is at the same time both very simple and complex. If it is accepted that one of the key elements in this work is humour – a kind of refined humour, which does not usually make you guffaw with laughter-, we already have a starting point to venture into other, perhaps less obvious components.
It is not impossible -but it is enriching-, to appreciate the paintings of Rossique as attached to their titles. This is because the titles do not seek to explain each work, at least in the usual sense, but are related to each other and at times this relationship becomes clearer, seemingly to encourage us to keep searching for it.
But where should we look? If you have good psychological insight, you can try to find music in the mind of the artist. It will be an interesting trip, though it is doubtful it will be particularly enlightening, if you seek to be enlightened. The point is that, although the titles are clearly related to each painting, it will be very difficult to discern the deliberate reflection and immediate, intuitive, perhaps even rationalized, occurrence in them.
The set is called ‘Palimpsestos’ and that must mean something. Rossique has reminded us that the palimpsests were manuscripts on which later writing has been superimposed to re – use papyrus or parchment, a common practice in the Middle Ages. Thus, a work of St. Jerome could be written on one of Cicero, for instance. This may be literal in this case, but this exhibition has a metaphorical aspect. It hardly seems necessary to describe the many facets of imaginable metaphor in superimposing writing on existing writing, or, etymologically speaking, of recording on an existing record.
The important thing is not even if Rossique has painted on old paper, but if he has painted on something insignificant, on images previously imagined, for example. It is not impossible; in fact, it is something we do quite often, often almost unconsciously. We continually rewrite over our memory and perform and create new drawings on others from the past. Our neurons are numerous, but not infinite.
These are not questions that should generate amazement or stop you dead in your tracks. Rather they indicate with a light, but evident, sense of humour that we can follow what we see, these paintings, free to think about them, providing our measurements and body weight, our knowledge, our experiences. We can reach any place that is as unfathomable as the everyday worlds that the artist has experienced in his studio.
The music has not yet been mentioned. Interestingly, for many who have heard it on the radio, Palimpsestos the music was before Palimpsestos the pictures. It’s a bit like someone who has looked at the catalogue but not heard the music. However, the music is important, if only because it marks the tempo, something that the paintings do not do, focusing on the path before them. Both elements, vision and sound, work independently, as each frame is independent in the set. But we are impelled to feel that the collection of all of these in the exhibition is what makes it more than a succession of images and sounds.